Nuestra historia
"Es inútil que los visitantes ocasionales traten de seguirle el ritmo a Chicago. La ciudad crece más rápido de lo que ellos pueden predecirlo". Mark Twain, 1883.
Chicago sólo tenía 46 años cuando Mark Twain escribió esas palabras; sin embargo, la ciudad ya había centuplicado el tamaño que tenía en sus comienzos, cuando era un pequeño paraje de mercaderes en la desembocadura del río Chicago, y se había convertido en una de las ciudades más grandes de la nación; es más, allí no se detendría su crecimiento. En el transcurso de los siguientes 20 años, su población se cuadruplicó, y Chicago sorprendió al resto del mundo por su habilidad de reinventarse a sí misma repetidas veces.
Todavía no ha parado. En la actualidad, Chicago se ha convertido en una ciudad global, un próspero centro de la industria y el comercio internacionales, y un sitio al que personas de todas las nacionalidades llegan para buscar el sueño americano.
Los primeros años de Chicago
El primer residente permanente de Chicago fue un comerciante llamado Jean Baptiste Point du Sable, un hombre negro y libre, aparentemente de Haití, que arribó a la ciudad a finales de los años setenta, en el siglo XVIII. En 1795, el gobierno de los EE. UU. construyó el Fuerte Dearborn, que estaba ubicado en la actual intersección de Michigan Avenue y Wacker Drive (busca los marcadores de bronce en el pavimento). Fue quemado completamente por los indígenas estadounidenses en 1812, luego fue reconstruido y finalmente demolido en 1857.

Un centro de actividad comercial
Fundada en 1837, la ciudad de Chicago estaba idealmente situada para aprovechar las oportunidades de comercio que surgieron gracias a la expansión nacional hacia el oeste. La finalización del canal Illinois-Michigan en 1848 creó una vía acuática de comunicación entre los Grandes Lagos y el río Mississippi, pero poco tiempo después el canal quedó en desuso con la aparición del ferrocarril. Actualmente, el 50 por ciento del transporte ferroviario estadounidense sigue pasando por Chicago, a pesar de que la ciudad se ha convertido en el centro de aviación con mayor tráfico del país, gracias a los aeropuertos internacionales O’Hare y Midway.
El Gran Incendio de 1871
A medida que Chicago crecía, sus residentes tomaron medidas heroicas para seguir el ritmo. Durante la quinta década del siglo XIX, elevaron muchas de las calles de cinco a ocho pies para instalar un sistema de alcantarillas, y luego también construyeron los edificios. Lamentablemente, los edificios, las calles y las aceras estaban hechos de madera, y la mayor parte de ellos se quemó completamente en el Gran Incendio de Chicago, en 1871. La academia de entrenamiento del Departamento de Bomberos de Chicago, ubicada en 558 W. DeKoven St., ocupa ahora el lugar de la propiedad O’Leary donde comenzó el fuego. La Chicago Water Tower y la Estación de bombeo, en las avenidas Michigan y Chicago, son algunos de los pocos edificios que sobrevivieron al incendio.
"La ciudad blanca"
Chicago se reconstruyó rápidamente. Gran parte de los escombros se utilizaron en el lago Michigan como relleno sanitario, lo cual formó los apuntalamientos de lo que hoy es Grant Park, Millennium Park y el Art Institute of Chicago. Sólo 22 años después, Chicago celebró su resurgimiento con la exposición World’s Columbian Exposition de 1893, y su memorable "Ciudad blanca" (White City). Uno de los edificios de la exposición fue reconstruido y se convirtió en el museo Museum of Science and Industry. Chicago se rehusó a desanimarse incluso por la Gran Depresión. En 1933 y 1934, la ciudad organizó una exposición igualmente exitosa, "Century of Progress Exposition" en la isla Northerly Island.

Hull House
Medio siglo después del Gran Incendio, olas de inmigrantes vinieron a Chicago para trabajar en fábricas y plantas empacadoras de carne. Muchos trabajadores de recursos limitados y sus familias encontraron ayuda en centros comunitarios dirigidos por Jane Addams y sus seguidores. Su museo Hull House Museum está ubicado en 800 S. Halsted St.
FOTO (izquierda): Museo Jane Addams' Hull House Museum
Chicago pionero
A lo largo de toda la historia de la ciudad, los habitantes de Chicago han demostrado su ingenio en todo tipo de cuestiones:
- El edificio Home Insurance Building de 10 pisos, con estructura de acero, fue el primer rascacielos del país. Se construyó en 1884, en la intersección de las calles LaSalle y Adams, y fue demolido en 1931.
- En 1900, cuando los habitantes se vieron amenazados por las enfermedades transmitidas a través de las aguas residuales que se vertían en el lago Michigan, invirtieron la corriente del río Chicago para hacer que fluyera hacia el río Mississippi.
- Punto de partida de la "Histórica Ruta 66" que comienza en Chicago, en Grant Park sobre Adams Street, frente al instituto Art Institute of Chicago.
- Chicago fue el lugar de nacimiento de:
- la locomotora refrigerada (Swift)
- envíos por correo de pedidos minoristas (Sears y Montgomery Ward)
- la radio para automóvil (Motorola)
- el control remoto del televisor (Zenith)
- La primera reacción nuclear independiente en cadena, que marcó el comienzo de la era atómica, tuvo lugar en la universidad University of Chicago, en 1942. El lugar está marcado por una escultura de Henry Moore en Ellis Avenue, entre las calles 56th y 57th.
- La torre Sears Tower, de 442 m de altura (1,459 pies), terminó de construirse en 1974 y es el edificio más alto de Norteamérica y el tercero más alto del mundo.
Nuestra única alcalde mujer, Jane M. Byrne, ocupó el cargo desde 1979 hasta 1983, y fue sucedida por nuestro primer alcalde afroamericano, Harold Washington, quien se desempeñó en el cargo hasta su muerte, en 1987. El alcalde que ocupó el cargo durante más tiempo, Richard J. Daley (1955-1976), presidió el auge público y privado de la construcción, que fortaleció tanto al centro como a los barrios de la ciudad. Su hijo, Richard M. Daley, quien se desempeña como alcalde desde 1989, ha reformado la educación y la vivienda pública, ha fortalecido las buenas relaciones entre la comunidad y la policía, y ha supervisado la construcción de escuelas, bibliotecas, estaciones de policía e infraestructura por miles de millones de dólares. También es responsable de la renovación del estadio Soldier Field y de la creación del parque Millennium Park. También ha liderado muchas iniciativas medioambientales en su búsqueda para hacer de Chicago la ciudad más ecológica del país.